1er mes (de la primera a la cuarta semana de gestación): La hora cero

Para los padres es el clímax de una noche, para su hijo el comienzo de la existencia: de la fusión de un espermatozoide y un óvulo surge una nueva vida. En esta hora cero, el huevo fecundado mide sólo 0,12 milímetros, pero ya está determinado en su herencia genética si es un niño o una niña o si tendrá los ojos marrones de su madre o pelo liso o rizado.

A las cuatro horas, el cigoto comienza a dividirse en el cuerpo de la mujer en dos células exactas. Y así continuamente, las células siguen dividiéndose.

A los cinco días el conjunto celular, con forma bastante esférica, se desplaza hasta la matriz por las trompas de Falopio y anida en la mucosa uterina. En ese momento tiene el tamaño de la cabeza de un alfiler. Pocos días después, un test de embarazo ya puede avisar de que un bebé está en camino.

Los médicos, sin embargo, tienen otro cálculo temporal y dicen que el bebé ya tiene cuatro semanas pese a que la fecundación ocurrió hace solo 14 días. Su cálculo comienza el primer día de la última menstruación.